Violencia ¿de género?
Ayer se celebró el día en contra de la violencia de género. Todos pudimos ver a diversas personalidades de la polítíca acudiendo a diversos actos y haciendo demagogia y bla, bla, bla…
En primer lugar, me parece incorrecto que se denomine violencia de género a la violencia que se padece dentro del hogar, puesto que no sólo es infligida de hombres a mujeres, sino que también se ejerce de mujeres a hombres, de padres a hijos, de madres a hijos y de hijos e hijas a padres. Que lo más frecuente es que el más fuerte físicamente someta al más débil, es cierto; pero en cuanto a los hijos que maltratan a sus padres, no creo que sean más fuertes que ellos sino que es algo tan inconcebible para un padre que su hijo le maltrate, que no saben cómo o qué hacer ante ello.
Y existir, existe.
Se habla mucho de las mujeres que mueren, pero nadie habla de las personas que sobreviven con secuelas físicas y/o psicológicas por abusos y maltratos en su familia. Y tampoco parece que la violencia psicológica sea tenida por tal. Si puedes demostrar una paliza, eres una víctima y puedes denunciar, pero ¿cómo demuestras, por ejemplo, que te han encerrado en un cuarto de baño y no te han permitido salir hasta que no has dicho o hecho lo que el agresor quería? o, ¿qué pruebas puedes presentar ante un juez de insultos, vejaciones verbales, infamias, acusaciones y manipulaciones de todo tipo?. Hay psicólogos que, con toda su buena intención, se prestan a presentar informes al juez que apoyen el testimonio de la víctima, pero en el proceso judicial, eso aporta de poco a muy poco. Y suele ser muy duro y casi hasta destructivo para el denunciante, y en muchas ocasiones retira la denuncia sólo por puro desgaste emocional. Porque llega un momento en el que si encima de lo que has pasado, cuando denuncias tienes que pasar otro calvario aún mayor, mejor rendirse. Y te rindes. Ya no sólo por miedo a represalias, sino porque te sientes igual de maltratado por parte del sistema judicial.
No recomiendo rendirse. No recomiendo soportar ni un sólo grito, ni un insulto, ni medio siquiera. pero lo que sí es cierto es que mucho acto público y mucho circo mediático, pero es realmente duro denunciar a un maltratador. Primero, porque implica reconocer públicamente que te “has dejado” maltratar y eso es durísimo; segundo, porque las leyes no están claras acerca del maltrato en el ámbito doméstico, las órdenes de alejamiento son un mero trámite que se incumple y, además, con que te salgas un ápice del proptotipo de maltratada ya el juez duda y quién acaba siendo puesto en tela de juicio es el que denuncia (si tienes estudios superiores o un nivel de vida elevado o, simplemente, porque parece ser que, para la justicia, alguien con carrera universitaria no puede ser un psicópata acomplejado que necesite tener bajo su yugo a otra persona, eso sólo se da en capas sociales oprimidas y de nivel cultural bajo… y no, señores, pasa en todas partes y a muchas personas que ni os imaginaríais.,… lamentablemente).
Me gustaría que no tuviésemos que celebrar este tipo de días, que las personas fuésemos más capaces de controlar nuestra ira, nuestros complejos o, simplemente, nuestro desconocimiento del daño que le hacemos al que decimos querer.
Evidentemente, no vivimos en un mundo perfecto y no podemos culpar sólo a la justica o sólo a quién oprime a otros, proque consentir ya es ser cómplice, aunque sea de tu propia sentencia. Pero tampoco podemos culpar a la persona maltratada porque, igual que no te haces politoxicómano fumando un porro de la noche a la mañana, a nadie le pegan una paliza de buenas a primeras sin que antes previamente hay asufrido todo un proceso de aislamiento y sometimiento progresivo a quien será finalmente su verdugo.
En cualquier caso, y por si alguien que sufre malos tratos sean del tipo que sean lee esto, una cosa es la culpa, que no es tuya, y otra es la responsabilidad. Y sí, eres responsable de ponerle fin. Eso sólo lo puedes hacer tú.
Me gustaría no saber de lo que estoy hablando.
P.D: en el próximo post prometo tratar temas más alegres.
Se puede decir más alto, pero no más claro. Y, sí, yo también espero temas más alegres, venga.
Kotinussa
Noviembre 26, 2008 a 8:51 pm