… la gente que se toma confianzas cuando no se las has dado y, encima, creen que tienen derecho adquirido (por haberte visto dos veces de pasada) a opinar, organizar, definir y juzgar, no solamente a tí, sino a tu vida (de la que, ¡vaya!, no conocen nada).
… la moda adolescente de llevar en el trasporte público un móvil con el mp3 a todo volumen e ir hablando a gritos con los “coleguitas”. A ver, niño, si apagas tu mp3 tu “coleguita” te oye mil veces mejor y, la Humanidad será mejor en general y el Mundo un lugar más habitable. [Al gran cerebro que integró el mp3 en los móviles le daba yo una paliza en un descampado oscuro, hombre].
… la tendencia general al mal humor, a la queja, al despotrique sin sentido, a culpar generalizando y a sentirse pequeños dioses andantes con todos los derechos y ningún deber. [Consúltese en el DRAE la palabra "incívico" para ilustrar este punto].
… la incapacidad de empatizar de la gente en cuya fnción laboral aparece alguna de las sigueitnes palabras: manager, coordinador, director…
… la actitud agorera de algunas personas que, cuando hablan de algún problema, en lugar de describirlo o aportar algún tipo de solución o salida, dan por sentado que nada tiene solución y que más nos vale prepararnso para la que se nos avecina. [Nostradamus y Cassandra juntos eran un par de Teletubbies comparados con los "profetillas de todo a cien" que me he encontrado ultimamente. Sí, estamos en crisis, pero no es ni la primera ni la última].
… no disponer de mi tiempo para las cosas que amo y no disponer de las personas a las que amo cuando dispongo de tiempo.
… que sea viernes y me hayan enmarronado (de nuevo).