Sí, Grace (yo misma), me presento ante quién quiera leerme y aquí estoy.
Y sí, soy increíble, no porque sea extraordinaria, sino porque este es mi quinto blog y no escarmiento en el vicio de contar lo que se me pasa por la cabeza delante de la pantalla de un ordenador.
Espero que aquí con más suerte.
Y me refiero a suerte en el sentido de seguir conservando mi privacidad dentro de lo que de privado tiene hacer público lo que es íntimo.